Introducción.
En
todos los centros educativos y en casi todas las aulas encontraremos alumnos
que tienen problemas para aprender ya sean estos en escritura, lectura o para
el cálculo matemático. Por tal motivo la elaboración de este trabajo es de gran importancia ya que como futuros
docentes esperamos llegar a conocer los
problemas de aprendizajes específicos que puedan tener nuestros alumnos, diagnosticar oportunamente y buscar
las medidas o estrategias para atender sus necesidades.
Muchos
de los niños con inteligencia “normal”
que no padecen deficiencias auditivas, visuales, parálisis cerebral y
tampoco trastornos afectivos, pero no
aprenden normalmente. Se dice que sufren
“Problemas específicos del aprendizaje”.
Un
niño con problemas de aprendizaje presenta diferentes dificultades para
adquirir las habilidades de lectura, matemática, escritura, del habla y de
socialización, por lo que debemos hacer adecuaciones en el diseño de nuestra
metodología y elaborar estrategias de aprendizaje individuales, para cada
necesidad que presenten nuestros alumnos.
A
continuación se trata de explicar que
son los problemas de aprendizajes, describir las características de cada una de
ellas, sus posibles causas y consecuencias y sus características, para
garantizar el desarrollo integral del niño/a.
1. Problemas de Aprendizaje.
¿Qué es?
Un problema del aprendizaje es un término general que describe problemas del aprendizaje específicos.
Se puede definir como un “desorden en uno o más de los procesos psicológicos
básicos involucrados en la comprensión o uso del lenguaje hablado o escrito”
puede causar que
una persona tenga
dificultades aprendiendo y usando ciertas destrezas. Las destrezas que son
afectadas con mayor frecuencia son: lectura, ortografía, escuchar, hablar,
razonar, deletrear y hacer cálculos matemáticos.
Los problemas del aprendizaje varían entre personas. Una persona con problemas del aprendizaje puede tener un tipo de problema del aprendizaje diferente
al de otra persona. Una persona podría tener problemas con la comprensión matemática.
Otra persona podría tener problemas en cada una de estas
áreas, al igual que en la comprensión de lo que dicen otras personas.
En
general, un problema de aprendizaje es un desorden neuro-biológico que afecta
cómo el cerebro funciona al recibir, procesar, guardar, responder y producir
información. Las dificultades para aprender pueden ser de diferente tipo,
combinarse de maneras muy diversas y presentar niveles de severidad diferentes.
Causas
Los problemas
del aprendizaje son
causados por diferencias en el funcionamiento del cerebro y la forma en la cual éste procesa información.
Los niños con problemas del aprendizaje no son “tontos” o “perezosos.” De hecho,
ellos generalmente tienen un nivel de inteligencia promedio o superior al promedio. Lo que pasa es que sus cerebros
procesan la información de una manera diferente.
- Factores genéticos.
- Factores psicológicos.
- Factores psicomotores.
- Complicaciones en el embarazo.
- Factores emocionales.
- Disfunciones neurológicas.
- Condiciones medicas específicas.
- Factores socio-ambientales.
Características que presentan.
Algunas
de ellas son:
- Desarrollo del lenguaje hablado más lento.
- Deficiencias para orientarse en el espacio.
- Percepción del tiempo y espacio inadecuados.
- Direccionalidad confusa.
- Coordinación motora deficiente.
- Dificultad al seguir instrucciones.
- Percepción y memoria deficientes.
- Distracción con facilidad.
2. Tipos de problemas de aprendizaje.
Trastornos del aprendizaje:
Como las habilidades académicas como la lectura, aritmética y la expresión
escrita.
Trastornos de las
habilidades motoras: Implica las dificultades
para la coordinación física como la dispraxia.
Trastornos de la comunicación: Se encuentra el
déficit en el lenguaje expresivo, déficit en el lenguaje receptivo, tartamudez
y trastornos fonológicos.
2.1 Dislexia.
Dislexia. Llamamos
dislexia a una afección caracterizada principalmente por problemas de
aprendizaje en la lectura que no obedezcan a deficiencias demostradas
fono-articulares, en un niño con edad suficiente para adquirir esta disciplina.
La dislexia se presenta frecuentemente acompañada
con problemas de escritura, por lo que estas se suelen englobar en la misma.
Una
definición sencilla es la que nos dice que es un problema para aprender a leer
que presentan niños/as y jóvenes, con un coeficiente intelectual normal que no
padecen problemas físicos o psicológicos.La dislexia se puede detectar inicialmente por el retraso en el aprendizaje de la lecto-escritura, la lentitud, tendencia al deletreo, escasa comprensión lectora, ausencia de puntuación. A medida que los cursos pasan, los problemas se agudizan, ya que el estudio, y el trabajo escolar en general se basa en las habilidades que el niño no tiene y se retrasa progresivamente. Así, la dificultad lectora, la escasez de comprensión, llevan a malos resultados escolares, mal auto concepto, actitudes de desgana.
Causas de la
dislexia.
Existen una serie de causas que
pueden dar lugar a la aparición de la dislexia:
- Causas neurológicas: consistentes en una pequeña disfunción cerebral (la dislexia no cursa con ningún otro tipo de deficiencia intelectual).
- Causas emotivas: (trastornos emocionales, tensiones)
- Causas asociativas: (dificultad para asociar una palabra con un sonido y con su significado).
- Causas metodológicas: (por aplicación incorrecta del método de enseñanza de lectura-escritura). En algunos casos, el individuo desarrolla el trastorno por no comprender o no distinguir los conceptos de 'fonema' y 'grafía'.
El síntoma más
característico de la dislexia es la dificultad para comprender los signos del
lenguaje escrito, este trastorno es en realidad el resultado de un conjunto de
problemas, tanto psicológicos y aptitudinales como pedagógicos e instructivos.
Entre los primeros se encuentran:
Mala lateralización.
Se entiende por lateralidad el
predominio funcional de un lado del cuerpo respecto del otro. El dominio
lateral de uno de los lados del cuerpo se establece alrededor de los cinco años
de edad. Si se produce alguna alteración en este proceso, el individuo verá
disminuida su capacidad para organizar la visión espacial y el lenguaje.
Normalmente, llevará asociados también problemas psicomotrices (equilibrio, esquema corporal
-percepción del individuo sobre su propio cuerpo- , etcétera).
Alteraciones en la psicomotricidad.
Suelen
manifestarse en los niños con dislexia, independientemente de la carencia o no
de una lateralidad bien definida. El conjunto de signos que definen esta
alteración suelen presentarse combinados y provocan un estado de torpeza general a la hora de realizar muchos
movimientos. La falta de ritmo (tanto en el movimiento como en el lenguaje),
falta de equilibrio estático y dinámico, o un conocimiento insuficiente del
esquema corporal, son algunas de las manifestaciones más características de la
alteración psicomotriz en pacientes con dislexia.
Trastornos perceptivos.
Al existir un problema a la hora de
percibir la posición de su propio cuerpo, se creará de forma inherente en el
individuo una incapacidad para percibir de manera adecuada la relación espacial
de todo cuanto le rodea, la situación de los objetos (arriba/abajo,
delante/detrás), y la posición de las cosas respecto de sí mismo. Esto influirá
también en el aprendizaje, puesto que al leer y escribir también existirá una
percepción alterada del orden de las letras y las palabras.
Tratamiento de la dislexia
La dislexia puede ser tratada, y los
resultados que se obtienen suelen ser muy positivos. Para ello es fundamental conseguir
un diagnóstico a tiempo y conocer con precisión el tipo de dislexia que sufre
el paciente. En niños hasta los nueve años, el tratamiento asegura una
recuperación total o casi total. Después de los 10 años resulta más complicado
el aprendizaje de determinados parámetros y, por tanto, suelen requerirse
terapias más largas.
El tratamiento de la dislexia debe ser
completamente personalizado y adaptado a la edad y síntomas del paciente; cada
niño sufrirá diferentes carencias y requerirá que se haga especial hincapié en
distintos aspectos. La manera de superar la dislexia consiste básicamente en
aprender a leer y escribir de nuevo, adaptando el ritmo de aprendizaje a las
capacidades del niño.
Este es un trabajo muy duro para un
niño de cualquier edad, y es muy fácil que pierdan el interés rápidamente o que
se den por vencidos. Por ello, es primordial en todos los casos crear
interés, motivar, y llevar a cabo la terapia con actividades que no resulten
tediosas.
2.2 Disgrafía y
disortografía.
a) Disgrafia. (Perturbación de la escritura).
Trastorno de la escritura que afecta a la forma
(motor) o al significado (simbolización). Se presenta en niños/as con capacidad
intelectual normal y sin trastornos neurológicos sensoriales.

Como características disgráficas se señalan dos
tipos de síntomas relacionados. Los primeros, denominados signos secundarios globales,
comprenden la postura inadecuada, soporte incorrecto del instrumento (lápiz,
bolígrafo, etc.), mala presión del mismo o velocidad de escritura excesivamente
rápida o lenta. Por otra parte, los síntomas específicos, ponen su atención en elementos del propio
grafismo como gran tamaño de las letras, letras inclinadas, deformes, excesivo
espaciado entre letras o muy apiñadas, enlaces indebidos entre grafemas, letras
irreconocibles y, en definitiva, texto de difícil comprensión.Los niños que padecen esta disgrafía pueden presentar:
- Rigidez de la escritura: Con tensión en el control de la misma.
- Impulsividad: Escritura poco controlada, letras difusas, deficiente organización de la pagina.
- Inhabilidad: Escritura torpe, la copia de palabras plantea grandes dificultades.
- Lentitud y meticulosidad: Escritura muy regular, pero lenta, se afana por la precisión y el control.
b) Disortografía
Se trata de una dificultad en la escritura cuya
característica principal es un déficit específico y significativo de la
ortografía normalmente asociada los trastornos lectores.
Cuando la disortografía aparece como déficit específico en ausencia de antecedentes de un trastorno específico de la lectura, no siendo explicado su origen por un bajo nivel intelectual ni problemas de agudeza visual o escolarización inadecuada se denomina trastorno específico de la ortografía.
Cuando la disortografía aparece como déficit específico en ausencia de antecedentes de un trastorno específico de la lectura, no siendo explicado su origen por un bajo nivel intelectual ni problemas de agudeza visual o escolarización inadecuada se denomina trastorno específico de la ortografía.
La disortografía presenta distintos niveles de
gravedad que oscilan entre uno leve y otro grave. El grado leve se manifiesta por
omisión o confusión de artículos, plurales, acentos o faltas de ortografía
debido a desconocimiento o negligencia en las reglas gramaticales. Se considera
grave cuando existen dificultades relacionadas con la correspondencia
fonema-grafema y aparecen errores de omisión, confusión y cambio de letras,
sílabas, palabras, adiciones y sustituciones.
Tratamiento.
El tratamiento de la disgrafía abarca una amplia gama de
actividades que
podrán ser creadas
por el docente al tener el registro de errores que comete el niño. Se
recomienda llevar
un cuadernillo o carpeta aparte
de la del trabajo en
aula, para facilitar la inclusión de nuevos
ejercicios y la corrección minuciosa.
El tratamiento
tiene por objetivo recuperar la coordinación global y manual y
la adquisición del
esquema corporal; rehabilitar la percepción y atención gráfica;
estimular la coordinación visomotriz, mejorando el proceso óculo- motor; educar y
corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la
escritura (rectilíneos, ondulados) así como tener en cuenta conceptos
tales como: presión, frenado, fluidez, etc., mejorar la
ejecución de cada una de las gestantes que intervienen en la
escritura, es decir, de cada una de las letras; mejorar la
fluidez escritora; corregir la
postura del
cuerpo, dedos, la mano y el brazo, y cuidar la
posición del papel.
Se trata de un trastorno caracterizado por una
alteración específica de la capacidad de aprendizaje de la aritmética, no
explicable por un retraso mental o una escolaridad claramente inadecuada. El trastorno afecta al aprendizaje de
los conocimientos aritméticos básicos: adición (suma), sustracción (resta),
multiplicación y división más que a los conocimientos matemáticos más
abstractos de álgebra o geometría.
a) En la adquisición de las nociones de cantidad, número y su transcripción gráfica, el niño no establece una asociación número-objeto, aunque cuente mecánicamente. No entiende que un sistema de numeración está compuesto por grupos iguales de unidades. No comprende el significado del lugar que ocupa cada cifra dentro de una cantidad.
Sus
posibles causas
Pronóstico.
La dispraxia
es un trastorno que afecta la capacidad de un niño de desarrollar habilidades
motoras gruesas y finas, la motricidad general y el equilibrio. Es un trastorno
de la coordinación, que presenta consecuencias en la casa como en la escuela. Se
la clasifica como un trastorno de integración sensorial. Este tipo de
trastornos se produce cuando el sistema nervioso del niño no puede procesar
correctamente los sentidos de su cuerpo o de su entorno
La dispraxia puede suponer una
verdadera desventaja en numerosos ámbitos escolares. Para no poner en riesgo el
futuro de estos niños, hay que tenerla en cuenta, tanto en la educación por
parte de los padres, como en la aplicación de dispositivos específicos.
2.3 Discalculia
Se trata de un trastorno caracterizado por una
alteración específica de la capacidad de aprendizaje de la aritmética, no
explicable por un retraso mental o una escolaridad claramente inadecuada. El trastorno afecta al aprendizaje de
los conocimientos aritméticos básicos: adición (suma), sustracción (resta),
multiplicación y división más que a los conocimientos matemáticos más
abstractos de álgebra o geometría.
Características del trastorno
Como señalan algunos autores, podemos delimitar cuatro
áreas de deficiencias dentro del trastorno del cálculo:
a) Destrezas lingüísticas. Son deficiencias relacionadas con la comprensión de
términos matemáticos y la conversión de problemas matemáticos en símbolos
matemáticos.
b) Destrezas de percepción. Dificultad en la capacidad para reconocer y entender los símbolos. También para ordenar grupos de números.
b) Destrezas de percepción. Dificultad en la capacidad para reconocer y entender los símbolos. También para ordenar grupos de números.
c) Destreza matemática. Se
incluye la dificultad con las operaciones básicas y sus secuencias (suma,
resta, multiplicación y división).
d) Destreza de atención. Se
trata de dificultades en copiar figuras y observar los símbolos operacionales
correctamente.
Su sintomatología
Las dificultades fundamentales se centran en torno a la
simbolización y a la estructura espacial de las operaciones. Sus síntomas más característicos
se manifiestan del modo siguiente:
a) En la adquisición de las nociones de cantidad, número y su transcripción gráfica, el niño no establece una asociación número-objeto, aunque cuente mecánicamente. No entiende que un sistema de numeración está compuesto por grupos iguales de unidades. No comprende el significado del lugar que ocupa cada cifra dentro de una cantidad.
b) En cuanto a la transcripción
gráfica, aparecen los siguientes fallos:
-No memoriza el grafismo de cada número y, por tanto, le cuesta reproducirlo.
-Los hace en espejo, de derecha a izquierda, y con la forma invertida.
-Confunde los dígitos cuyo grafismo es de algún modo simétrico (p.e. 6 y 9).
-Le cuesta hacer seriaciones dentro de un espacio determinado y siguiendo la dirección lineal izquierda-derecha.
-No memoriza el grafismo de cada número y, por tanto, le cuesta reproducirlo.
-Los hace en espejo, de derecha a izquierda, y con la forma invertida.
-Confunde los dígitos cuyo grafismo es de algún modo simétrico (p.e. 6 y 9).
-Le cuesta hacer seriaciones dentro de un espacio determinado y siguiendo la dirección lineal izquierda-derecha.
c) En las operaciones:
Suma: Comprende la noción y el mecanismo, pero le cuesta
automatizarla, no llega a sumar mentalmente ya que necesita una ayuda material
para efectuarla, como contar con los dedos, dibujar palitos, etc.
Resta: Exige un proceso mucho más complejo que la suma, ya que
además de la noción de conservación, el niño debe tener la de reversibilidad.
La posición espacial de las cantidades es, quizás, lo más difícil de asimilar
por algunos niños, que restan simplemente la cifra menor de la mayor, sin tener
en cuenta si está arriba o abajo.
Multiplicación: Es una operación directa que no entraña tantas
dificultades como la anterior. Aquí el problema reside en la memorización de
las tablas y el cálculo mental.
División: En ella se combinan las tres operaciones anteriores por lo que de su buena ejecución dependerá el dominio de las anteriores. Las dificultades principales están, como en las anteriores, en su disposición espacial: en el dividendo, el niño no comprende por qué trabajar sólo con unas cifras, dejando otras para más adelante, y de aquellas no sabe por dónde empezar, si apartando unas a la derecha o a la izquierda.
División: En ella se combinan las tres operaciones anteriores por lo que de su buena ejecución dependerá el dominio de las anteriores. Las dificultades principales están, como en las anteriores, en su disposición espacial: en el dividendo, el niño no comprende por qué trabajar sólo con unas cifras, dejando otras para más adelante, y de aquellas no sabe por dónde empezar, si apartando unas a la derecha o a la izquierda.
Sus
posibles causas
Igual como ocurre con el trastorno de la lectura o la
escritura, no se conoce la causa exacta. La opinión actual es que se trata de
un problema de origen multifactorial en el que influyen factores madurativos,
cognitivos, emocionales y educativos en distintos grados y combinaciones,
vinculados a trastornos verbales y espaciales. La capacidad viso-espacial y
viso-perceptiva tiende a estar afectadas. Con frecuencia hay mala
lateralización (lateralidad cruzada o contrariada), con los trastornos que conlleva de
esquema corporal, falta de ritmo y desorientación espacio-temporal.
Pronóstico.
Por lo general los primeros problemas con el cálculo
aritmético se hacen evidentes hacia los 8 años, si bien, en algunos niños, ya
muestran síntomas hacia los 6. En otros no se detecta hasta los 9 o 10 años o
después.
No se disponen de estudios concluyentes que puedan
orientarnos de forma inequívoca de cuál va a ser el posterior desarrollo y
progresión del niño que presenta el trastorno.
Una vez identificado el problema (normalmente en
primaria) hace falta recurrir a todos los recursos psicopedagógicos para
intentar que el niño logre un mejor funcionamiento en este terreno. Lo que sí
parece claro es que los niños con una discalcúlia moderada que no reciben
tratamiento y los que aún recibiéndolo no logran mejorar, pese a la
intervención educativa, tiene una mayor riesgo de presentar dificultades
académicas asociadas a baja autoestima, frustración e incluso depresión. Estas
complicaciones pueden provocar rechazo a ir a la escuela y trastornos
comportamentales.
2.4 Dispraxia
La dispraxia
es un trastorno que afecta la capacidad de un niño de desarrollar habilidades
motoras gruesas y finas, la motricidad general y el equilibrio. Es un trastorno
de la coordinación, que presenta consecuencias en la casa como en la escuela. Se
la clasifica como un trastorno de integración sensorial. Este tipo de
trastornos se produce cuando el sistema nervioso del niño no puede procesar
correctamente los sentidos de su cuerpo o de su entorno
La dispraxia puede suponer una
verdadera desventaja en numerosos ámbitos escolares. Para no poner en riesgo el
futuro de estos niños, hay que tenerla en cuenta, tanto en la educación por
parte de los padres, como en la aplicación de dispositivos específicos.
Tratamiento.
Actualmente
no hay cura para la dispraxia. El tratamiento consiste principalmente en la
rehabilitación a través de terapias físicas, ocupacionales y del habla. El
objetivo del tratamiento es ayudar al niño a pensar, planificar y ejecutar las
acciones necesarias para probar nuevas tareas o las tareas familiares en forma
novedosa.
Actividades
para realizar con el niño dispraxico.
·
Sopa
de letras
·
Amarrarse
los zapatos
·
Actividades
para la coordinación de la pelota
·
Cajas
para realizar ejercicios
2.5
Dislalia
Trastorno en la articulación de los
fonemas por alteraciones funcionales de los órganos periféricos del habla
(labios, lengua, velo del paladar). Se trata de una incapacidad para pronunciar
o formar correctamente ciertos fonemas o grupos de fonemas.
La
dislalia es una de las anomalías del lenguaje que con más frecuencia se
presenta en los centros escolares, sobre todo en el alumnado de infantil y
primer ciclo de primaria.
Asimismo dentro de las alteraciones del
lenguaje está entre las que tienen un pronóstico más favorable. No obstante, si
no se somete a un tratamiento precoz adecuado, puede traer consecuencias muy
negativas, por la influencia que ejerce sobre la personalidad del niño, su
capacidad comunicativa y su adaptación social, así como en su rendimiento
escolar.
Dislalia
funcional
Alteración de la articulación debido a
un mal funcionamiento de los órganos articulatorios. Dentro de ellas
distinguimos:
Trastornos
fonéticos:
alteraciones de la producción. La dificultad está centrada básicamente, en el
aspecto motriz, articulatorio, es decir, en principio, no hay confusiones de
percepción y discriminación auditiva.
Son niños con errores estables, que
cometen siempre el mismo error cuando emiten el sonido o sonidos problemáticos.
La dificultad aparece por igual en repetición que en lenguaje espontáneo.
Trastornos
fonológicos: la
alteración se produce a nivel perceptivo y organizativo, es decir, en los
procesos de discriminación auditiva, afectando a los mecanismos de
conceptualización de los sonidos y a la relación entre significante y
significado.
La expresión oral es deficiente,
pudiendo llegar a ser, según la gravedad del trastorno, prácticamente
ininteligible. Los errores suelen ser fluctuantes. Por lo general, puede
producir bien los sonidos aislados, pero la pronunciación de la palabra suele
estar alterada.
Dislalia
audiógena.
Alteración de la articulación
producida por una audición defectuosa. Se producen alteraciones de la voz y del
ritmo, que modificará la cadencia normal del habla. En muchos casos estos síntomas
son las señales de alerta de una sordera encubierta.
Dislalia
orgánica.
Trastorno de la articulación motivado por alteraciones orgánicas. Puede referirse a lesiones del sistema nervioso que afectan al lenguaje , o anomalías anatómicas o mal formaciones de los órganos que intervienen en el habla.
Sintomatología
El lenguaje de un niño dislálico, si
se encuentra muy afectado al extenderse la dificultad a muchos fonemas, puede
llegar a hacerse ininteligible, por las continuas desfiguraciones verbales que
emplea, como ocurre en las dislalias múltiples. Los errores más frecuentes que
encontramos en un niño dislálico son:
Sustitución. Error de la articulación en que un sonido es reemplazado por otro. El alumno se ve incapaz de pronunciar una articulacion concreta y en su lugar, emite otra que le resulta mas facil y asequible. Por ejemplo: dice "lata" en lugar de "rata".
También puede darse este error de
sustitución por la dificultad en la percepción o discriminación auditiva. En
estos casos, el niño percibe el fonema, no de forma correcta, sino tal como él
lo emite al ser sustituido por otro. Por ejemplo, dice “jueba” en lugar de
“juega”.
Distorsión.
Hablamos de sonido
distorsionado cuando se da de forma incorrecta o deformada, pudiéndose
aproximar más o menos a la articulación correspondiente. Es decir, cuando no siendo
sustitución, no emite el sonido correctamente.
Las distorsiones suelen ser muy personales
siendo muy difícil su transcripción al lenguaje escrito. Generalmente son
debidas a una imperfecta posición de los órganos de articulación, o a la forma
improcedente de salida del aire fonador. Por ejemplo, dice “cardo” en lugar de
“carro”. La distorsión junto con la sustitución son los errores más frecuentes.
Omisión. El niño omite el fonema que no sabe
pronunciar. En unas ocasiones la omisión afecta solo a la consonante, por
ejemplo, dice “apato” en lugar de “zapato”. Pero también se suele presentar la omisión
de la sílaba completa que contiene dicha consonante, por ejemplo, dice “lida”
en lugar de “salida”. Es muy frecuente la omisión de la consonante líquida
cuando existe dificultad para la articulación.
Adición. Consiste en intercalar junto al sonido
que no puede articular, otro que no corresponde a la palabra. Por ejemplo, dice
“balanco” en lugar de “blanco”, “teres” en lugar de “tres”.
Inversión. Consiste en cambiar el orden de los
sonidos. Por ejemplo, dice “cocholate” en lugar de “chocolate”.
Tratamiento.
Normalmente, se le plantean al niño en
forma de juegos, para que le sea más sencillo y ameno adquirir estas nuevas
habilidades. Para que la terapia sea eficaz es importante que los padres se
impliquen y ayuden al niño también en su propio hogar.
En ocasiones, cuando el problema tiene
un origen físico, será necesario realizar un procedimiento médico. Consulta con
tu pediatra o médico de cabecera para encontrar la causa y poder pautar el
tratamiento más adecuado.
La intervención en las
dislalias puede ser indirecta y directa.
Intervención indirecta: se orienta hacia las
bases funcionales de la articulación: audición, habilidades motoras de los
órganos articulatorios y respiración. Se realizarán actividades articulatorias,
con el fonema/s que el niño/a no emita adecuadamente.
La intervención
indirecta comprende: ejercicios respiratorios, bucofaciales, de percepción
auditiva, y ejercicios de relajación.
Intervención directa:
comprende el manejo concreto del punto articulatorio, del fonema que se desea
trabajar; desde comunicaciones reales en: enunciados, palabras, sílabas y el
fonema.
2.6 La tartamudez
La tartamudez es la disfluencia más
habitual; un trastorno del habla que consiste en una alteración del ritmo y la
fluidez verbal, que se caracteriza por repeticiones indeseadas de sílabas,
palabras o frases, acompañadas de interrupciones espasmódicas de la
conversación, que producen angustia y son difíciles de controlar.
El origen de la tartamudez está en la
falta de coordinación de los movimientos periféricos del habla, pero no se
conoce su causa. Esta afección, al igual que el resto de las alteraciones del
habla, tiene una mayor incidencia en los varones (cuatro veces más que en las
mujeres), y se manifiesta normalmente entre los tres y los seis años. Cuando se
inicia en la edad adulta suele estar relacionada con un acontecimiento
traumático o una lesión en el sistema nervioso.
Los especialistas consideran que la tartamudez se debe a un conjunto de causas que interactúan entre ellas como factores genéticos, orgánicos, psicógenos, la zordera corregida, trastornos emocionales, etc.
Los especialistas consideran que la tartamudez se debe a un conjunto de causas que interactúan entre ellas como factores genéticos, orgánicos, psicógenos, la zordera corregida, trastornos emocionales, etc.
Disfluencia normal.
Es la que se produce cuando el niño
está aprendiendo a hablar. En esta etapa es habitual que repitan sonidos,
sílabas y palabras, especialmente en el inicio de las oraciones. El niño tiene
muchas ganas de comunicarse, pero su pensamiento es mayor que su fluidez verbal
y cuando no recuerdan el nombre de un objeto, por ejemplo, pueden repetir
sílabas o una palabra hasta que consiguen encontrar el término adecuado
(“Qui-qui-qui-quiero el coche”).
La disfluencia normal es más frecuente
cuando el niño está emocionalmente alterado (muy contento o enfadado), cuando
está cansado, o si le presionan para que hable. También puede desaparecer y
reaparecer semanas o meses después. En el caso de disfluencia normal, además,
los niños no suelen reparar en sus errores, o no les dan importancia, por lo
que no se sienten frustrados ni avergonzados.
Tartamudez leve y grave
A diferencia de la disfluencia normal,
que aparece y desaparece, la tartamudez leve sigue un patrón más regular. Puede
que solo se presente en determinadas situaciones, pero probablemente se
repetirá siempre que surjan esas mismas situaciones, y el niño suele
avergonzarse y sentirse frustrado cuando le ocurre.
En los casos de tartamudez grave la
disfluencia del lenguaje se produce muy a menudo, y el niño se muestra tenso y,
en ocasiones, evita hablar por miedo al ridículo. Es más frecuente entre los
niños mayores, pero puede aparecer en cualquier momento entre los dos y los
siete años, tras un periodo de tartamudez leve, o de repente, sin que existan
antecedentes.
Tartamudez leve y grave
A diferencia de la disfluencia normal,
que aparece y desaparece, la tartamudez leve sigue un patrón más regular. Puede
que solo se presente en determinadas situaciones, pero probablemente se
repetirá siempre que surjan esas mismas situaciones, y el niño suele
avergonzarse y sentirse frustrado cuando le ocurre.
En los casos de tartamudez grave la
disfluencia del lenguaje se produce muy a menudo, y el niño se muestra tenso y,
en ocasiones, evita hablar por miedo al ridículo. Es más frecuente entre los
niños mayores, pero puede aparecer en cualquier momento entre los dos y los
siete años, tras un periodo de tartamudez leve, o de repente, sin que existan
antecedentes.
Tratamiento de la tartamudez
De momento no existe ningún
tratamiento capaz de eliminar el problema, y la terapia debe ir orientada a
mejorar la calidad de vida del paciente. Aunque es importante recordar que detectarlo
a tiempo ayuda mucho a corregir el problema.
Respecto a los padres o maestros, es
conveniente remodelar el ambiente en el que se desenvuelve el niño para
disminuir los episodios de tartamudez en la medida de lo posible, y que el
menor se sienta relajado y cómodo para expresarse, sin miedo a hacer el
ridículo o ser evaluado y criticado.
No conviene corregirle si se traba, ni
meterle prisa, hay que dejarle hablar con tranquilidad, y centrándose en el
contenido de lo que dice y no en la forma en la que lo dice.
Consejos
para profesores.
1. No le diga al niño
“no hables tan rápido” o “solo relájate”
2. No le ayude al niño
a completar las palabras o hable por él o ella.
3. Ayude a todos los
miembros de la clase a que aprendan a tomar turnos para hablar y escuchar.
Todos los niños, y especialmente aquellos que tartamudean, encuentran mucho más
fácil hablar cuando hay pocas interrupciones y tienen la atención del oyente.
4. Espere la misma
calidad y cantidad de trabajo de un estudiante que tartamudea así como de uno
que no lo hace.
5. Hable con el
estudiante de manera tranquila y haciendo pausas frecuentes.
6. Exprese que usted
está escuchando el contenido del mensaje, no cómo se lo dice.
7. Converse
individualmente con el estudiante que tartamudea acerca de las necesarias
adaptaciones físicas de la clase. Respete las necesidades del estudiante pero
no sea facilitador.
CUADRO COMPARATIVO DE PROBLEMAS DE APRENDIZAJES
Tipo de deficiencia
|
Concepto
|
Clasificación
|
Causas
|
Características
|
Metodología
|
Deficiencia visual
|
Una deficiencia visual o ceguera se define
funcionalmente, como la pérdida total o parcial del sentido de la vista.
Es una alteración importante en la visión
que dificulta la realización autónoma de tareas de las personas. Hay dos tipos de
deficiencia: baja visión (visión insuficiente) y ceguera (ausencia completa o
casi completa de la vista).
|
Barraga divide la deficiencia visual en
cuatro dimensiones:
Ciegos:
aquellas personas que tienen visión nula o que únicamente puede percibir
algunas gradaciones de luz.
Ciegos
parciales: aquellas personas que tienen un resto
visual que les permite percibir la luz, algunas gradaciones de color, pueden
distinguir bultos y contornos.
Baja
visión: son personas con un resto visual que les permite ver
objetos a pocos centímetros. Barraga recomienda que a estas personas se les
enseñe a desenvolverse cuanto antes en el sistema braille.
Personas
con limitación visual: son personas con un mayor resto
visual pero que, debido a su deficiencia, necesitan constantemente una
iluminación adecuada, utilización de herramientas que les permitan acceder a
los textos como lupas.
|
Antes del nacimiento:
Congénitas-hereditarias:
Glaucoma congénito, retinosis desprendimiento de retina, catarata congénita, atrofia
óptica.
Congénitas-adquiridas: Enfermedades
virales en la madre, traumatismos a la madre durante el embarazo.
Durante
el parto: Traumatismos al recién nacido, uso inadecuado de
fórceps.
Después
del parto: Manejo inadecuado de incubadora. Enfermedades propias del ojo:
Queratitis, conjuntivitis, catarata,
glaucoma, miopía progresiva.
Accidentes:
Traumatismos (quemaduras, introducción de
cuerpos extraños al ojo).
Otras
enfermedades.
|
El resto visual no es lo suficientemente
útil como para guiar los desplazamientos del sujeto en el espacio.
La ceguera no afecta a la capacidad de
procesar la información, pero sí limita los datos sensoriales disponibles.
Viven
en un mundo desprovisto de visión, luz, color y noción del espacio.
Carecen
de imágenes representativas, pero poseen representaciones sensoriales.
Voz
más alta y menos modulada.
Menos variedad vocal.
Cuando habla, generalmente no hace ademanes
y gestos.
Aprenden a descifrar sonidos, aromas,
corrientes de aire, sabores y cosas que el entorno ofrece.
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Partir de lo concreto y particular, hasta
llegar a lo global y general
Facilitarles unas condiciones óptimas de
luz, contraste, ayudas ópticas y no ópticas tales como lupas, atriles.
Ya iniciada la escolaridad, habrá que esperar
un tiempo y
tener paciencia, apoyándole en todo momento, para que se vaya adaptando a su
nueva situación, permitiendo, si son muy pequeños, el apoyo de la madre.
La
naturalidad en el trato, especialmente en el lenguaje, debe ser una
norma de especial cumplimiento, así
como la consideración de una entre iguales.
Sólo hay que prestarle la ayuda necesaria
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Deficiencia auditiva
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Consideramos las deficiencias auditivas
como aquellas alteraciones cuantitativas en una correcta percepción de la
audición.
La pérdida auditiva es la incapacidad para
recibir adecuadamente los estímulos auditivos del medio ambiente.
• Desde el punto de vista médico-fisiológico,
la pérdida auditiva consiste en la disminución de la capacidad de oír; la
persona afectada no sólo escucha menos, sino que percibe el sonido de forma
irregular y distorsionada, lo que limita sus posibilidades para procesar
debidamente la información auditiva de acuerdo con el tipo y grado de pérdida
auditiva.
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Hipoacusias:
Deficiencia
auditiva ligera.
- Pequeñas dificultades articulatorias. - No identifican totalmente todos los fonemas.
Deficiencia
auditiva media.
- Identificación sólo de vocales. - Articulación defectuosa. - Lenguaje productivo limitado.
Sorderas:
Deficiencia
auditiva severa.
- Percepción de algunos sonidos, pero imposibilidad de adquisición espontánea del lenguaje.
Deficiencia
auditiva profunda.
- No pueden adquirir el lenguaje oral. - Tienen dificultades socioeducativas. |
Adquiridas:
Infecciones congénitas y postnatales.
Traumáticas.
Prematuridad. Genéticas:
Autosómicas
recesivas: Hipoacusia profunda aislada, síndrome de Usher, etc. El gen
anómalo tiene que existir en ambos progenitores. Autosómicas dominantes.
Recesivas
ligadas al cromosoma x: Hipoacusia profunda asociada con daltonismo.
Malformativas. Microsomía
hemifacial, síndrome de Goldenhar, etc.
Presbiacusia. Pérdida gradual de la audición a medida que
la persona envejece.
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Un niño pequeño que después de los dos
meses no muestra.
Sobresalto ante cualquier ruido.
Un niño que, cumplidos los cuatro años, no
sabe platicar. Espontáneamente lo que pasa.
Cualquier niño que tenga frecuentes
infecciones en el oído.
Oye pitidos y ruidos.
Le cuesta seguir las explicaciones en
clase.
Se queja de dolores de oídos.
No controla la intensidad de la voz.
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Cuidar las condiciones acústicas de las
aulas en las que se escolaricen alumnos o alumnas que utilizan la audición
con sistemas de amplificación: evitar los ruidos, el ambiente ruidoso y
asegurar que los equipos tienen un funcionamiento óptimo.
Presentar toda la información posible en
soporte visual: fotografías, diapositivas, vídeo/DVD, transparencias.
El
apoyo entre iguales.
Apoyar la comprensión de los textos con
definiciones de términos, signos de la LSE, diagramas esquemas, resúmenes.
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Trastornos
del lenguaje
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Los trastornos
del lenguaje, se dan formando un continuo que iría, desde el retraso simple
del lenguaje hasta la pérdida total de las capacidades lingüísticas, a todos
los componentes del lenguaje, difieren en su etiología, en el pronóstico, en
las necesidades educativas que generan y en la respuesta educativa que
requieren.
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Retrasos en la adquisición y desarrollo del
lenguaje.
Se consideran
como un continuo que va desde un simple desfase cronológico en la adquisición
y desarrollo del lenguaje que sería el retraso simple del lenguaje (RSL),
hasta falta total o casi total de desarrollo que supondría el retraso severo
del lenguaje, todo ello, sin substrato intelectual, sensorial, ni neurológico
constatable
Trastorno Específico del Lenguaje.
Es la anormal
adquisición de la comprensión y/o expresión del lenguaje oral, que puede
afectar a uno o varios componentes del lenguaje; fonológico, semántico,
morfosintáctico y pragmático
Afasias.
pérdida del
lenguaje oral ya adquirido, por lesiones del Sistema Nervioso Central, en
áreas del hemisferio cerebral izquierdo, encargadas del procesamiento y
producción del lenguaje.
|
CAUSAS ORGÁNICAS:
Se refieren a una lesión en cualquiera de
los sistemas u órganos que intervienen en la expresión y producción del
lenguaje.
CAUSAS
DE TIPO FUNCIONAL
Son debidas a un funcionamiento patológico
de los órganos que intervienen en la emisión del lenguaje.
CAUSAS
PSICOSOMÁTICAS
El pensamiento puede ocasionar una
expresión oral anómala, y desórdenes en la palabra pueden afectar al
pensamiento. Todo ello nubla la capacidad de una buena expresión y
comprensión.
|
No
comprende el significado de las palabras que escucha, por lo tanto sus
respuestas son inadecuadas. Carece
de vocabulario, que le permite expresarse apropiadamente.
Presenta
dificultad al articular los sonidos del idioma, palabras frases y oraciones. Se le dificulta ordenar
sus ideas, y en consecuencia se expresa de forma desordenada. Omisión de sílabas átonas iniciales. Errores de sustitución y
asimilación. No hay alteración neurológica.
Destrezas motoras del habla normales (no disglosias
ni disartrias).
El uso impropio de palabras
y sus significados, la inhabilidad de expresar ideas, modelos gramaticales
impropios, un vocabulario reducido.
|
Crear en el
aula, un clima de tolerancia y aceptación de las diferencias que facilite la
integración con sus iguales, propiciando el respeto, la colaboración y ayuda
entre todos los alumnos.
Estimular en
el aula, el habla y el lenguaje oral en todas sus vertientes, planificando
actividades de comprensión y expresión oral, como medio de favorecer su
desarrollo y el aprendizaje.
Utilizar en el
aula, estrategias metodológicas y apoyos y recurso inusuales (auditivos,
visuales, icónicos, pictográficos, gráficos, sistemas de comunicación
aumentativa, ayudas técnicas a la comunicación, u otros), cuando así lo
requieran los alumnos con alteraciones en la comunicación y el lenguaje.
Desarrollar
los distintos componentes del lenguaje: Fonológico, Semántico,
Morfosintáctico y Pragmático.
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Trastornos
del habla
|
Trastornos del
habla a aquellas dificultades para la articulación o para la producción clara
y fluida, que restan inteligibilidad a la expresión oral.
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Alteraciones que afectan a la articulación:
Dislalias.
Incapacidad
para producir uno o varios fonemas de la lengua sin que exista causa orgánica
o neurológica que lo justifique.
Trastorno
Fonológico.
Es capaz de
articular todos los fonemas por imitación, pero tendría dificultades para
integrarlos en palabras y lenguaje espontáneo.
Disglosias.
Trastornos de
la articulación debidos a alteraciones orgánicas de los órganos periféricos
del habla.
Disartrias.
Afectan al
tono y movimientos de los músculos de la articulación, debidas a lesiones del
sistema nervioso central.
Alteraciones
que afectan a la fluidez verbal y el ritmo en la expresión:
Disfemia.
Se define la
tartamudez como un desorden en la fluidez verbal.
Taquilalia o
farfulleo.
Bradilalia.
Alteraciones de la voz.
Disfonía
Rinofonía
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Problemas o cambios en la
estructura o forma de los músculos y huesos empleados para producir los
sonidos del habla. Estos cambios pueden abarcar paladar hendido y
problemas en los dientes.
Daño a partes del cerebro o los
nervios (por ejemplo, a raíz de parálisis cerebral) que
controlan la forma como los músculos trabajan juntos para crear el lenguaje.
Paladar hendido u otros problemas
del paladar
Afecciones que dañan los nervios que
inervan los músculos de las cuerdas vocales. Membranas o hendiduras laríngeas
(una anomalía congénita en la cual una delgada capa de tejido está entre las
cuerdas vocales)
Uso excesivo de las cuerdas
vocales por gritar, aclararse constantemente la garganta o cantar.
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Omisión,
sustitución, distorsión e inserción de fonemas.
Deficiencia en
la percepción y discriminación auditiva y fonológica.
Deficiencia en
la memoria auditiva y secuencial.
Retraso ligero o moderado de las
habilidades fonológicas
Dificultades
para establecer y organizar un sistema fonológico. Alargar las palabras (Soy
Boooobbby Jones)
Hacer pausas durante una oración o
palabras, a menudo con los labios juntos. Tensión en la voz o los
sonidos. Frustración con los
intentos de comunicarse
Sacudidas de la cabeza al hablar
Pestañeo al hablar
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Comprender mejor las dificultades de los
alumnos y las necesidades educativas que se generan a partir de esas
dificultades.
Crear en el aula, un clima de tolerancia y aceptación
de las diferencias que facilite la integración con sus iguales, propiciando
el respeto, la colaboración y ayuda entre todos los alumnos. Estimular en el aula, el
habla y el lenguaje oral en todas sus vertientes, planificando actividades de
comprensión y expresión oral.
Mostrar una actitud positiva. Hablarle con
frecuencia, sin dar muestras de exigencia de respuesta correctas.
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Problemas
de conducta
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Son aquellos
comportamientos del niño que interfieren en el logro de las metas académicas
como la violencia, agresividad etc. El cambio de estas conductas se considera
necesario para alcanzar los objetivos escolares.
Para poder ayudar a los niños y
adolescentes que presentan comportamientos que consideramos perjudiciales
para ellos o para los demás, es necesario entender el por qué de los mismos y
las consecuencias que suelen tener, lo cual conlleva el hacer un análisis
funcional de la conducta.
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Principales conductas son: la
hiperactividad El niño que exhibe un grado de inquietud motora mayor de lo que se espera para su edad, física o
mental.
Agresividad o
violencia: Son conductas tan variadas
como llamar la atención con gestos o palabras, levantarse continuamente del
asiento, desobedecer reiteradamente, agresiones físicas etc.
Las
actitudes desafiantes, es
aquel que reiteradamente se niega a colaborar o a seguir instrucciones que se
le dan. Está constantemente poniendo a prueba la paciencia del docente o del
director del centro con su actitud oposicionista.
Conducta
vandálica, el vandalismo es el espíritu de destrucción que no
respeta cosa alguna, sagrada ni profana (dañan, puertas, ventanas,
computadoras etc.)
Acoso sexual, realizar en forma indebida y por
cualquier medio, acciones de carácter sexual no consentido por quien los
recibe. (besarla a la fuerza, subirle la falda, tocarle las nalgas o intentos
más serios de violación
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Puede aparecer por la
falta de habilidades necesarias para hacer amigos o aproximarse a ellos para
jugar.
Funcionamiento anómalo,
inespecífico del sistema nervioso central.
El abandono afectivo paterno o materno.
El maltrato físico o psicológico de parte de sus padres.
Los fracasos académicos repetidos.
La pérdida física de un familiar querido.
Inmadurez emocional
Atención deficiente
Crianza con exceso de permisividad o consentimiento.
Adolescentes que viven confrontaciones reiteradas con sus
padres.
Necesidades afectivas no resueltas.
No haber desarrollado la conciencia del
respeto a los demás.
Experiencias
de abuso sexual en niños.
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No puede estarse quieto.
Es revoltoso, no atiende e interrumpe al
profesor y a los compañeros.
Parece incapaz de
controlar sus acciones. Sus tareas son deficientes no porque no esté
capacitado sino por su escasa autorregulación.
Tiene problemas de personalidad inestable y no actúa
coherentemente.
Distracción y escasa concentración.
No acabar las tareas.
Interrumpe frecuentemente.
Juegos bruscos y violentos.
Manipulación descuidada de los objetos y
destrucción de los mismos.
Poca o ninguna tolerancia a la frustración.
Propensión a las rabietas y a la agresión.
Niños inmaduros en relación a su edad.
Jóvenes que molestan o se burlan de
alguien.
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Crear un buen clima en el
aula, positivo y recompensante, tanto desde el punto de vista corrector como
preventivo. Deben abundar las ocasiones de recompensa por las actuaciones
públicas del niño. Evitar las burlas de los compañeros. Una forma de
incrementar la cooperación y participación es fomentar juegos en grupo.
Para que los castigos tengan alguna efectividad deben aplicarse
como último recurso, de manera racional y siempre partiendo de un análisis de
los hechos que lo motivan con el estudiante al que se le aplican.
Cuando un estudiante viene de un hogar en
el que no recibe la atención afectiva suficiente, con mayor razón la esperará
de sus maestros.
La buena acogida, el buen gesto, la actitud
simpática en general, ayuda mucho al docente
a lograr del alumno la inclinación a la colaboración y a la aceptación de la
disciplina.
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